Expertos guiaron acerca de la atención en salud para víctimas de abuso sexual

* El psicólogo Gastón Lara y la abogada Daniela Rosemberg, abordaron los diferentes niveles de gravedad en la violencia sexual, las herramientas para apoyar a las víctimas, realizar denuncias e identificar reacciones de niños y adultos luego de esta experiencia traumática.

Kinesióloga Mireya Burgos, psicólogo Gastón Lara y abogada Daniela Rosemberg.
Kinesióloga Mireya Burgos, psicólogo Gastón Lara y abogada Daniela Rosemberg.

Estudiantes y docentes de las carreras de Kinesiología, Obstetricia y Puericultura, Psicología y Enfermería asistieron a la charla Problemáticas de la atención de personas víctimas de abuso sexual, organizada por la Escuela de Kinesiología de la Universidad Austral de Chile.

En el contexto de la asignatura de Bioética en la unidad de aprendizaje "Bioética en el contexto del dolor", la charla se llevó a cabo la mañana del martes 07 de noviembre en el Auditórium 04 del Edificio Nahmías, Campus Isla Teja en Valdivia, con el objetivo de sensibilizar acerca de aspectos psicológicos y legales que se deben conocer cuando se atiende a personas adultos o niños que han sufrido abuso sexual.

Para ello, se contó como expositores con el psicólogo Gastón Lara y la abogada Daniela Rosemberg, ambos profesionales con amplia trayectoría en el tema y pertenecientes al "Centro de Atención a Victimas de Delitos Violentos" de la Corporación de Asistencia Judicial de Valdivia, institución que se dedica a la defensa legal y atención psicológica de estas personas.

En su charla la abogada Daniela Rosemberg, Profesora Adjunta de la UACh y Diplomada en Derechos Humanos y Estudio de Género, abordó los diferentes niveles de gravedad desde el abuso a la violación, entregando herramientas para orientar a las personas víctimas de abuso sexual y las formas en qué deben realizarse las denuncias.

El psicólogo Gastón Lara, experto con 20 años de experiencia trabajando en la reparación de personas que han sido abusadas sexualmente, trató acerca de la necesidad e importancia de escuchar activamente a las personas y cuáles son algunos mecanismos de reacción que podrían ser confundentes frente al abuso sexual. Se refirió principalmente al caso de los niños y las alteraciones que se detectan en su conducta, posterior a la experiencia traumática de ser abusados.

Identificar y apoyar

Durante la actividad la kinesióloga Prof. Mireya Burgos, encargada de la asignatura, destacó que es significativo incorporar esta temática a estudiantes y profesionales de salud, para orientar sus pasos en caso de atender a personas que han sufrido abuso sexual.

Además de agradecer la asistencia y a los expertos invitados, explicó que la idea de abordar específicamente este tema “surgió inicialmente cuando una recién egresada me preguntó qué podía hacer, porque se enteró que una de sus pacientes con discapacidad física y déficit sensorial había sido abusada, por lo que en ella surgieron dudas tanto desde el punto de vista legal como del soporte emocional que debía realizar, conociendo que las estadísticas de este fenómeno son altas en Chile y como profesionales tenemos que responder a esta necesidad”.

La Prof. Burgos resalta que los profesionales de salud “pueden ser el primer contacto de una persona que ha sido abusada y que busca protección, por lo que las instituciones de salud en su política y práctica deben mostrar la no discriminación hacia estas personas, sean niños, mujeres u hombres. Debemos ser sensibles a este fenómeno, considerando que Chile es el tercer país en el mundo con mayor denuncia de abuso sexual”.

Al respecto, insta a reflexionar sobre el análisis del contexto social con implicaciones en la salud pública, siendo capaces de identificar y apoyar los casos de violencia sexual. “Debemos tener una postura ética y humanizada que nos permita escuchar, respetar y colaborar  de manera adecuada en nuestra praxis”.

También recalca que es fundamental que los futuros profesionales conozcan los cuidados que deben tener en el manejo del espacio íntimo de las personas cuando se está interviniendo clínicamente, “porque perfectamente un niño, mujer u hombre puede sentirse vulnerado en sus derechos al no recibir una adecuada información en cuanto a un procedimiento que requiera que la persona, por ejemplo, esté desvestida o sea necesario un contacto físico. Cada vez es más importante esinformarse de la normativa legal y cómo puede afectarnos en nuestra práctica clínica”.